Cómo dibujar un cerebro
Un cerebro visto de lado es una gran forma con bultos y dos ayudantes pequeños: el cerebelo, escondido atrás y abajo, y el tronco encefálico que cuelga debajo. Traza el óvalo guía, construye el contorno con bultos y guarda lo mejor para el final: las líneas onduladas de los pliegues, que son las que lo hacen inconfundible.
- 6 pasos
- 8 minutos
- 4-10 Edad
- Fácil
¿Cómo se dibuja un cerebro?
Dibuja como guía un óvalo grande acostado con un círculo pequeño en su parte trasera baja. Traza el contorno del cerebro con bultos alrededor del óvalo, encaja el cerebelo en el círculo pequeño y cuelga debajo el tronco encefálico. Añade las líneas onduladas de los pliegues y los últimos bultitos. Seis pasos.
Míralo dibujarse, línea a línea
El dibujo entero en menos de medio minuto, en el mismo orden que los pasos de abajo. Sin sonido, así que puedes verlo donde quieras.
Dibújalo paso a paso
Las líneas nuevas de cada paso van en rojo. Las formas grises discontinuas son guías: dibújalas flojito y bórralas al final.
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1 Paso 1: Formas guía
Dibuja suavemente un óvalo grande de lado y un círculo pequeño que toque su parte trasera baja. Solo son guías.
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2 Paso 2: Contorno del cerebro
Dibuja una línea larga y con bultos por el lado izquierdo, abajo y atrás del óvalo grande para el cerebro. Agrega unas líneas onduladas cortas dentro para los pliegues.
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3 Paso 3: Contorno del cerebelo
Haz una pequeña forma de C con bultos dentro del circulito para formar el borde delantero del cerebelo.
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4 Paso 4: Tronco encefálico
Dibuja un rectángulo corto y curvo bajo el cerebro para el tronco, tocando el cerebelo. Agrega dos pequeñas líneas curvas dentro del tronco.
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5 Paso 5: Pliegues grandes
Agrega líneas largas y onduladas que crucen el cerebro para hacer pliegues grandes. Dibuja una línea ondulada con bultos sobre la parte superior del cerebelo.
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6 Paso 6: Detalles finales
Cierra pequeños huecos con líneas curvas cortas en los bordes y pliegues. Agrega bultitos en la parte baja del cerebelo y una curva corta en la punta del tronco.
Qué necesitas
Un lápiz, papel y una goma o borrador, y algo para colorear al final. El cerebro es el tema que más perdona de toda la web: aquí todas las líneas deben salir con bultos y ondas, así que el temblor que arruinaría un coche o una casa aquí solo hace que el cerebro se vea más real.
Antes de empezar
Traza flojito el óvalo gris grande, acostado, y luego el círculo pequeño tocando su parte trasera baja. El óvalo es el cerebro propiamente dicho, la parte grande y plegada que te imaginas al oír la palabra. El círculo pequeño es el cerebelo, y su lugar importa: va metido DEBAJO de la parte de atrás del óvalo, encimado, no flotando al lado. Con esas dos guías puestas, las decisiones difíciles ya están tomadas.
La parte que casi todos fallan
Los pliegues, y el error es siempre el mismo: garabatear rayitas cortas al azar por todo el centro. Mira el paso 5. Los pliegues son líneas LARGAS y onduladas, cada una una S perezosa que cruza el cerebro en la misma dirección diagonal, desde el frente bajo hacia la parte alta de atrás, como ríos bajando por la misma ladera. Dibuja cinco o seis de esas líneas largas y el cerebro se ordena solo; garabatea cincuenta cortas y se convierte en un plato de fideos.
El contorno es la otra trampa. No dibujes primero un óvalo liso para luego ponerle bultos encima. El contorno ES los bultos: una sola línea curva que sube y baja todo el recorrido, como una cadena de colinas pequeñas. Si tus bultos salen de tamaños distintos, mejor todavía: los de verdad lo son.
Hazlo tuyo
- Ponle etiquetas. Una flecha al cerebro, otra al cerebelo y otra al tronco encefálico, y tu dibujo queda listo para la feria de ciencias o la lámina de la clase.
- Sepáralo en lóbulos. Colorea el frente, la parte alta, el lado y la parte de atrás con colores distintos y habrás dibujado un diagrama de anatomía sin cambiar ni una línea.
- Ponle cara. Dos puntitos por ojos y una sonrisa al frente convierten el mismo dibujo en una mascota simpática para la portada de un cuaderno.
- Añade una idea. Una nubecita con un rayo o un foco encendido sobre el cerebro dice pensando mejor que cualquier letrero.
Curiosidades sobre el cerebro
Los pliegues que dibujaste en el paso 5 no son adorno, son todo el truco: el cerebro se pliega para que quepa más superficie de pensar dentro del cráneo, igual que una hoja grande de papel cabe en un bolsillo una vez arrugada. El cerebelo, la forma pequeña que metiste atrás, significa cerebro pequeño en latín, y se encarga del equilibrio y de los movimientos finos, incluidos los de la mano con la que estás dibujando ahora mismo. Y el tronco encefálico que colgaste debajo conecta todo con la médula espinal y maneja la respiración y los latidos sin que nadie se lo pida. El conjunto pesa más o menos como tres latas de sopa.
Preguntas frecuentes sobre dibujar un cerebro
¿Me sirve para la tarea de ciencias?
Sí, y es el camino más rápido a un resultado limpio. La vista de lado que dibujaste es la misma que usan los libros de texto, así que añade las tres etiquetas de la lista de arriba y funciona como diagrama. Mantén los pliegues como líneas largas y se leerá claro hasta en fotocopia.
¿Cuánto se tarda?
Unos ocho minutos la primera vez. El contorno y los pliegues son lo más lento, y los dos perdonan temblores, así que el segundo intento suele salir más rápido y mejor.
¿Es difícil dibujar un cerebro?
No, solo lo parece. No hay simetría que cuidar, ni líneas rectas que sostener, ni una cara que acertar. Si puedes dibujar una nube con bultos y unas líneas onduladas, puedes dibujar un cerebro.